La vida frágil, el destino de los comercios en Sinaloa


 

El Inegi señala que del total de establecimientos abiertos en los últimos cinco años, el 58 por ciento sobrevive en el primer año; 30 por ciento después de los cinco; 21 cuando alcanzan una década de vida; 16 a los 15 años; y 13 por ciento cuando cumplen veinte años. En este aspecto, igualmente Sinaloa está por debajo del promedio nacional.

Analizando por sector, las manufacturas tienen mayor esperanza conforme pasan los años. Al llegar a una década de existencia, la vida de este tipo de establecimientos dura 13.7 años más. Los dedicados a ofrecer servicios podrán seguir funcionando 12.9 años, además de los diez que ya tienen, y el comercio puede estar vigente 10.3 años más.

Sinaloa.- La apertura de negocios dedicados al comercio son los proyectos económicos a los que más recurren los sinaloenses, pero también los que más rápido fenecen. Según datos del Inegi, el promedio general de vida de los establecimientos en Sinaloa es de 6.9 años al nacer, quedando por debajo del rango nacional (7.8). El rubro más afectado es el de comercio, teniendo una vigencia de apenas 5.7 años, seguido por el de servicios, con 8.4; y en tercer lugar las manufacturas, con 9.3 años.

Sobrevivientes

Los negocios dedicados al comercio son los de mayor volatilidad en cualquier etapa de su vida. Por cada cien negocios de este rubro que ingresan a la actividad económica en el estado, en el primer año sobreviven 63. El número de sobrevivientes de establecimientos manufactureros y de servicios es mayor, con 73 y 68, respectivamente. Después de una década de vida, solo sobreviven 19 comercios, 30 negocios dedicados a la manufactura y 26 que ofrecen servicios. A los veinte años apenas sobreviven nueve comercios, 16 de servicios y 19 manufactureros.

En cuanto al tamaño, tomando en cuenta el número de empleados, el Inegi indica que los negocios que emplean de cero a dos personas tienen una esperanza de vida de 6.2 años, un promedio menor al nacional. Los establecimientos que dan empleo a tres o cinco ciudadanos tienen un promedio de vida de 7.5 años; mientras que, para aquellos que emplean de seis a diez personas, su periodo de vigencia es de 11.1 años. Un promedio de 14.7 años es la vida de los negocios que emplean de once a quince personas.

Imagen especial/EL DEBATE

En cuanto al análisis por rubro, de nueva cuenta los comercios son los que menos sobreviven. Los que nacen empleando de cero a dos personas duran 4.6 años; los establecimientos dedicados a ofrecer servicios, 6.7 años; mientras que los que se enfocan en la manufactura empleando el mismo número de personas tienen un promedio de 7.4 años al nacer, siendo los de mayor durabilidad.

Imagen especial/EL DEBATE

Este tipo de negocios también tienen mayor vigencia por sobre los otros dos cuando emplean de seis a diez personas al nacer, ya que duran trece años; mientras que los dedicados a servicios registran un promedio de 11.8; en tanto que los comercios que emplean al mismo número de personas al entrar en activo tienen una esperanza de vida de 8.1 años.

De los negocios que tienen de once a quince empleados al nacer, nuevamente son los comercios los que tienen menos esperanza de vida, con 10.8 años. Las manufacturas, por su parte, registran un promedio de 17.3 años. Los que ofrecen servicios, empleando la misma cantidad de gente al nacer, tienen una vigencia de 15.6 años.

En cuanto a municipios, Mazatlán es donde menos duran, según el Inegi, con un promedio de 6.9 años al nacer; le sigue Culiacán, con 7.1; mientras que en el resto de los municipios es de 7.4 años.

Indisciplina financiera

Leobardo Díez Martínez, especialista en economía y presidente del Colegio de Economistas de Sinaloa, puntualizó que es relativamente normal que las pequeñas empresas tengan una vida corta, «durando alrededor de siete años en el mercado, pero eso es a nivel mundial, no solamente en México. De diez empresas que se abren, alrededor de siete fracasan, aunque también hay muchas historias de éxito. Definitivamente son riesgos que corren los emprendedores al abrir un nuevo negocio».

Consideró que de los factores que influyen para que un negocio cierre es la falta de visión de los propietarios o accionistas, al referir que, como todo emprendedor, lo que buscan son ganancias. Sin embargo, estas no llegan inmediatamente. Tardan dos años o más, y como no se ven rendimientos inmediatos, optan por retirarse, cerrando el negocio para buscar otras oportunidades.

Asimismo, opinó que gran parte de los pequeños negocios son intentos de proyectos más amplios, «de manera que están programados y planeados para que duren seis o siete años, para después cambiarse a algo más grande o diferente». También puntualizó que la falta de planeación y sin programas de financiamiento son factores que influyen para que un negocio tenga que cerrar.

Además, comentó que el periodo de vida de un establecimiento no solo depende de lo que ocurre en el estado, ya que «hay condiciones económicas que imposibilitan el consumo, como la inflación, los ciclos económicos, el poder adquisitivo que se tenga y los aranceles».

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