La pérdida de un aliado

Sicario de la pluma? Esto es mio (Reol)

Sicario de la pluma? Esto es mio (Reol)

Isabel Dorado Auz

Poco más de 100 personas acudieron a la manifestación convocada para el jueves próximo pasado para protestar por la irracional iniciativa del Maloro Acosta de concesionar el servicio del alumbrado público e incrementar desmesuradamente el monto de las multas de tránsito, así como intentar de nuevo incrementar en un 35% el costo del agua potable.
No se hicieron esperar las plumas que trataron de desacreditar la iniciativa ciudadana que hizo posible no solo la manifestación del jueves, sino también la reunión de organización que se promovió para el sábado. Sobresalió, en esta ocasión, la pluma de Arturo Soto Munguía, quien gozaba de cierta fama por sus crónicas de diversos movimientos sociales, pero que ahora decidió irse de frente en contra de los organizadores de la manifestación. Para quienes tenemos muchos años participando en contra de las imposiciones que han pretendido diversos funcionarios, no es ninguna novedad que seamos atacados por la prensa, lo que si sorprende es que sea precisamente el Chapo Soto quien, recurriendo a la MENTIRA, pretenda desacreditar un esfuerzo ciudadano. Dice el “periodista” que la manifestación fue organizada por los panistas e increíblemente menciona que no se reunieron ni veinte personas.
No pude evitar recordar la etapa estudiantil de este personaje, quien fue uno de los activistas estudiantiles de aquella época y que a través del teatro político intentó sembrar conciencia en miles de estudiantes de la universidad de Sonora. Recuerdo, por ejemplo, cómo eran partícipes, él y el famoso Pony, de innumerables eventos con un apoyo constante del Llanero Solitito, otro personaje que nos visitaba de vez en cuando y que creó un colectivo conocido como CLETA, que promovía el teatro político. Recordé también una estrofa de una canción que cantaba el originario del poblado Miguel Alemán, José de Molina, cuya letra era más o menos así “Estudiantes incendiarios que luego fueron bomberos, los hayas en el gobierno o en un buen basurero”.
De inmediato pensé, lo hemos perdido. Ya había hecho algo semejante cuando un grupo de ciudadanos acudimos a cuestionar al entonces procurador, Abel Murrieta, en una comparecencia ante el Congreso del Estado. En aquella ocasión, no le tomé demasiada importancia, pensando que un desliz lo puede tener cualquiera. Preferible asumir la crítica por la poca convocatoria, aunque eso no demeritaba nuestra inquebrantable voluntad de señalar el triste papel de policía político que ejerció dicho individuo en relación a la protesta por la desaparición del Parque de Villa de Seris, y más grave aún el papel de comparsa que jugó después de la lamentable tragedia de la Guardería ABC.
Aun así, creo que fue positiva esta señal que nos mandó el Chapito Soto. Ya se ha evidenciado el control que tienen los priistas sobre los medios locales y, ahora, también están recurriendo a plumas que otrora parecían críticas del quehacer político. Positiva en el sentido de no apostarle a los medios tradicionales para dar a conocer alguna inconformidad, sino apostarle a la organización de un gran movimiento social que sea capaz de romper el cerco mediático y nos permita difundir a través de estas colaboraciones, por ejemplo, todo lo relacionado con la efervescencia ciudadana, no solo de Hermosillo, sino de todo el estado.
Sirva decir que el pasado sábados se armó la estrategia para llevar a cabo una nueva manifestación este martes 6 de Diciembre en las instalaciones de la Unión Ganadera, lugar donde se pretende realizar la sesión del Congreso del Estado, y que sería posible la aprobación de los acuerdos tomados por el cabildo hermosillense que implican los aumentos de multas, aumento al servicio de agua potable y la concesión del servicio del alumbrado público. Asumamos el compromiso de acudir a ese evento, aunque el Zancudo decida, una vez más, hacer ronchas en quienes protestamos las malas acciones de gobierno. Total, agregaríamos una roncha más a todas las agresiones que hemos sufrido por mostrar nuestra inconformidad.

Deja un comentario